Una de las artistas que este año visitó nuestro país y cuya presentación vale la pena recordar es la chilena Myriam Hernández. Demos un paseo por lo que fue su recital en Asunción.
Una noche cargada de emotividad, romance, recuerdos y músicas con letras verdaderamente elaboradas, se vivió ayer viernes en la Secretaría Nacional de Deportes.
Con un vestuario discreto, pero elegante, Myriam Hernández subió al escenario a las 21:10 y comenzó a deleitar con su ya reconocida e imponente voz que, desde el primer minuto logró cautivar a un público que la espera desde hace muchos años.
Con la elocuencia que la caracteriza para describir a los hombres en sus canciones, con calificativos como “la talla perfecta, todo para mí o como el horizonte”, Myriam incluyó en su repertorio el tema “Eres”.
Conservando la línea de mujer apasionada y decidida, según lo denota en sus letras, la artista chilena cantó “He vuelto por ti”, un éxito en el que cuenta la historia de un amor con el que vivió y aprendió de todo y al que estaba convencida de recuperar con su regreso.
No se quedaron atrás las clásicas canciones como “Mañana”, “No te he robado nada” y el triste, pero emotivo relato de “Se me fue”, con unos agudos envidiables que hoy, difícilmente se escuchan en otras generaciones de artistas.
Si bien las composiciones propias le sobran, un cover que lo interpreta a la perfección y hasta mejor que otras versiones es, “Dónde estará mi primavera”, razón por la cual también lo incluyó en su setlist, momento en el que causó gran emoción.
El recital continuó con “Amor amargo”, “Ay, amor”, el famosísimo y cantadísimo “Hombre que yo amo”, donde describe las características de ese ser especial, con detalles como la sonrisa ancha, tierna la mirada, algo de niño, pero a la vez, capaz de estremecerlo todo cuando ama, con sus manos fuertes, cálidas y puras.
El olfato del público percibía un olor que iba penetrando la noche y es que, “Huele a peligro” fue la siguiente canción, pero todo se controló con “La fuerza del amor” y acabó garantizando la territorialidad con “Mío”, donde Myriam Hernández dejó en claro que quiere a su amor solo para ella y que nadie se atreva a tocarlo ni tan siquiera mirarlo.
La cantautora chilena se quebró de emoción en varios tramos del concierto, desbordada por el acompañamiento del público y por tener la oportunidad de pisar suelo paraguayo después de tanto tiempo.
También recordó el incendio del Ykua Bolaños y que, el pueblo chileno es el que hoy la está pasando mal con los incendios forestales. En tal sentido, agradeció las muestras de solidaridad y pidió mantener esa condición de pueblos hermanos entre Chile y Paraguay.
La noche fue un verdadero deleite para un selecto público que disfruta escuchar del repertorio de una de las máximas exponentes de la música romántica chilena.









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