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¡Que jamás muera la magia de los Reyes!

“Unos magos que venían de Oriente llegaron a Jerusalén preguntando: «¿Dónde está el rey de los judíos recién nacido? Porque hemos visto su estrella en el Oriente y venimos a adorarlo»”.

Este es el pasaje bíblico de Mateo, donde se hace alusión a la participación de los Reyes Magos en la historia que todos conocemos.

La tradición manda que los niños dejen en la ventana sus zapatitos con sus cartitas a los reyes y un poco de agua y pasto para los camellos. Y que luego vayan a dormir para encontrar los obsequios al despertarse.

En ese interín de los dulces sueños inocentes, la Avda. Eusebio Ayala, año tras año es visitada por Melchor, Gaspar y Baltazar, quienes van en busca de los presentes para todos los chicos que se portaron bien.

Los pedidos van cambiando con el transcurrir de los años, según lo que dicte la moda, como este año, las pistolas de hidrogel. Pese a ello, la bicicleta nunca dejó de ser una opción.

El movimiento comercial representa un importante oxígeno económico para los pequeños comerciantes, aunque también aumentan las ventas en las grandes cadenas.

La continuidad de esta tradición no solamente permite que los comerciantes del rubro generen un último ingreso grande, sino que los padres tengan la satisfacción de ver la felicidad en los rostros de sus hijos, convencidos de que los Reyes se acordaron de ellos.

Tristemente, no todos tienen la posibilidad de recibir un regalito, aunque, en contrapartida, se mantienen vigentes muchas campañas solidarias que llevan obsequios a los niños carenciados y a los internados en los hospitales.

Aunque la llegada anual de estos tres seres mágicos se trate de una historia, es conmovedor ver la convicción de los niños y las grandes expectativas de recibir un regalito. Que no se pierdan la inocencia y la magia del día de Reyes. Feliz día para todos los niños y niñas.

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