El cantautor mexicano Marco Antonio Solís ofreció un recital de dos horas y media en el Jockey Club, donde el público disfrutó del amplio y variado repertorio, desde baladas hasta las canciones más movidas. Con su tour Más cerca de ti y con todos los sectores agotados, el Buki mayor demostró estar más vigente que nunca.
La compatriota Ayelén Alfonso se encargó de abrir la noche bien temprano con una presentación impecable, mientras la gente continuaba ingresando al Jockey Club. A las 20:50 subió al escenario Mar Solís, hija de Marco Antonio.
Inició con Más que tu amiga, la canción de su padre, pero en una versión suya que cobró bastante popularidad. Mar demostró soltura en el escenario y su gran habilidad para mover las caderas. En su interacción con el público actuó con gran carisma y se la notó muy emocionada por tener por primera vez su propio show en Paraguay.
Mar Solís, hija de Marco Antonio. Foto: Cristóbal Núñez, Nación Media.
En un periodo de 20 minutos, Mar supo conectar con la gente con canciones como: Ya te olvidé, A quién le importa, Amor prohibido, entre otros.
Exactamente 25 minutos después, a las 21:35, con su ya conocida puntualidad, la estrella de la noche hizo su aparición. Sin pensarlo y Se va muriendo mi alma fueron los elegidos para el inicio de la presentación.
Acostumbrado a conversar con su público y a mantener esa proximidad a través de las palabras, Marco Antonio saludó y expresó su gratitud por, una vez más, estar en nuestro país, con un auditorio repleto.
Cómo fui a enamorarme de ti y El peor de mis fracasos siguieron el sendero de las baladas del desamor, pero pronto llegó un cambio de ritmo y de enfoque, pasando al enamoramiento total con Tú me vuelves loco.
También en el camino de la esperanza y la resiliencia, la historia de un hombre que parecía haber perdido la fe en el amor, devastado por romances dañinos, hasta que llega ella con palabras llenas de verdad y da lugar a Dios bendiga siempre nuestro amor.
Retornando a la senda de las rupturas y distanciamientos llegaron Tu cárcel (de la época de su grupo Los Bukis) y Acepto mi derrota.
En un tren con mix de relatos y ritmos llegaron El milagrito, ¿A dónde vamos a parar?, Volveré, Extrañándote, a dueto con su hija Mar y Morenita, esta última, con el público bailando y haciendo palmas. El Buki mayor demostró que no se limita al canto, sino que domina varios instrumentos musicales, entre ellos, el piano, que lo ejecutó al son de Cómo me haces falta y de Recuerdos, tristeza y soledad.
Luego de estos pocos minutos sentado, el mexicano se puso de pie para regresar a su época de Los Bukis con Que viva el amor para luego volver a bajar los decibeles con Si te pudiera mentir.
Esta fue la antesala para invitar al escenario al colombiano Jorge Celedón, con quien interpretó Y ahora te vas, pero en el estilo vallenato, caracterizado por el inconfundible sonido de los acordeones que parecen expresar lo que las palabras no podrían.
Marco Antonio pidió aplausos para Celedón y destacó la gran calidad artística y humana del ex Binomio de Oro, a quien describió como una persona muy talentosa, pero que siempre supo conservar la humildad.
Esta fue la única canción que interpretaron juntos y luego el escenario volvió a ser exclusivo del Buki mayor con “La venia bendita” del público. El calor intenso no daba tregua ni siquiera de noche, pese a lo cual, Marco Antonio estuvo con traje y camisa casi todo el show.
Ya para el último tramo, mientras se cambiaba el vestuario por una remera, sus coristas presentaron la aclamada canción Como tu mujer, interpretada originalmente por la española Rocío Durcal (+) a dueto con Marco Antonio, pero posteriormente también popularizada por Pasión Vega durante una presentación con el Buki en España.
La noche continuó con Antes de que te vayas y Mi eterno amor secreto, una historia en la que ambos deciden despedirse, pero que, aunque no vuelvan a verse, tendrán en la memoria y el corazón lo que vivieron juntos.
Antes del siguiente éxito, el mexicano dirigió unas palabras a esas personas que ya no están en la Tierra y que nos dejaron un vacío inmenso en el corazón. Dedicado al sentir de quienes sufren la ausencia de un ser querido, presentó el tema Si no te hubieras ido.
En una temática similar, con descripciones como: voy a hacer de cuenta que nunca te fuiste, que has ido de viaje y nada más, y con tu recuerdo, cuando esté muy triste, le haré compañía a mi soledad, las teclas del piano tocaron la emocionante introducción de Dónde estará mi primavera.
Como broche de oro, Marco Antonio Solís cerró con Más que tu amigo y se despidió del público paraguayo anunciando a Jorge Celedón, quien se presentó más tarde. Cerrando a las 00:05 de la noche, el Buki mayor completó dos horas y media de presentación, dejando más que satisfecha a la gente que fue a verlo.








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