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La alcancía, ¿el origen de las dificultades para ahorrar?

Desde la infancia absorbemos nuestras primeras ideas sobre el ahorro a través de la alcancía y algunos conceptos vagos sobre lo caro que cuesta todo. De adultos, el salario ya está ubicado antes de cobrarlo y a muchos les cuesta conservarlo hasta fin de mes, por ende, es impensada una posibilidad de apartarlo antes. Para los economistas, no depende de cuánto ganamos, entonces, ¿de qué?

¿Quién no tuvo un chanchito de barro o una alcancía para guardar allí sus monedas y billetes hasta juntar una cantidad interesante? De niños, una de las formas más clásicas de conseguir dinero era recibir el vuelto que nuestros padres nos cedían de alguna compra de la despensa, las monedas que les sobraban o la bondad de la abuela que, a veces a escondidas, nos entregaba unos billetitos con su más profundo amor.

Con esas sencillas e inofensivas costumbres, ¿qué grabó nuestro cerebro? Que el ahorro es igual a vuelto, monedas y sobras y no a la inversa, explica la economista Adriana Franco. La realidad indica lo contrario, pues, idealmente, se debería poder guardar el 10 % del sueldo.

“La plata es muy emocional, el ahorro lo tomamos como resignar un disfrute presente, dejo de salir, dejo de comprar una cartera, quién sabe si voy a vivir a los 60. Vamos con ese tema de para cuándo la vida, me merezco un gustito, pero no te merecés solo hoy, sino mañana y pasado. No vemos tan tangible ese futuro de cuándo vamos a usar el ahorro”, comentó Franco, en una entrevista con el canal Gen.

Las excusas para no ahorrar son demasiadas, pero ninguna de ellas cambia nuestra realidad ni calidad de vida, pues, los gastos imprevistos siempre existen, pero cuando son muy grandes, nos vemos obligados a hacer un esfuerzo económico mucho más grande de lo que nos hubiera costado ahorrar de a poco.

FONDO DE EMERGENCIA

Alguna situación indeseada e inesperada como enfermedad, muerte, accidente, estudios costosos e incluso quedarse sin empleo. Estos son los ejemplos de a qué podría destinarse un fondo de emergencia, el cual, una vez construido, equivale a tres meses de salario, ya que este es el tiempo promedio que uno tarda en conseguir trabajo.

El cálculo es posible con cualquier monto, pero vayamos al caso de una persona que gana 5.000.000 al mes. Debería estar apartando 500.000 mensuales para ese fondo, pero, de buenas a primeras, suena algo imposible. Sin embargo, sucedió un imprevisto y tomamos un préstamo que nos termina costando 750.000 al mes, ya con intereses incluidos.

“Por eso es que necesitamos un cambio de chip y decir que nos merecemos ese cambio. De pronto, creemos que siempre vamos a estar arriba, pero no es así, el mercado mismo nos jubila”, advirtió la economista.

Una persona de 60 años, décadas atrás ya era considerada una anciana, hoy en día, el estilo y el ritmo de vida cambiaron. “Hoy a los 60 es un léndex, laika ñembo péndex, que quiere hacer de todo, viajar, salir, ir al shopping, pero ya no tiene los mismos ingresos”.

Anteriormente, recordó, la red familiar era el plan de jubilación, es decir, un padre con muchos hijos se quedaba sin dinero y vivía de lo que sus hijos les aportaban, pero en aquellos tiempos, la cantidad de hijos por familia era muy superior a la de ahora.

TÁCTICAS DE AHORRO

Apartar primero y separar los gastos fijos después es la táctica número uno. Una vez lograda, lo ideal es que ese dinero que apartamos lo hagamos trabajar y que no esté guardado bajo el colchón. La opción de Fondos Mutuos es una herramienta para ello.

Fijarse un objetivo que motive: ahorrar como cultura no es fácil, sin embargo, al tener una meta que nos movilice, ejemplos, las vacaciones, comprar o alquilar el vestido para el casamiento de una amiga, comprar tu primer auto, etc., hace que ese proceso de ahorro tenga un estímulo en el que, el proceso podrá ser, pero el objetivo permite que valga la pena.

CÓMO ENSEÑAR A LOS NIÑOS

Es ideal familiarizarlos con el dinero, dependiendo de la edad. A una niña de 9 años, darle una mesada semanal. Ejemplo, G. 50.000 por semana, que equivale a 10.000 por día.

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