La correntina Teresa Parodi se declara enamorada del Paraguay, al que visitó en numerosas ocasiones desde muy niña, lo que hizo que ame nuestro país y que incluso tenga el deseo de vivir aquí si un día le tocara dejar su tierra natal.
Siendo maestra rural muy joven, en una de las ocasiones en que pisó suelo guaraní, Teresa participó del Festival del Lago Ypacaraí. “La última imagen que me llevé de ese festival fue la mano de Pedro desde la canoa saludándome cuando terminó el paseo y ya nos íbamos hacia el aeropuerto para volver a Buenos Aires. Ese recuerdo me quedó para siempre”, relató.
Antes de esa despedida y en lo que duró el paseo, ambos conversaron sin preguntarse todavía sus nombres. El canoero comenzó a hablar de su vida, de su labor diaria en la canoa, del paisaje y de su rutina diaria.
En la canoa llevaba un matecito, una pavita, un calentador, una manta y una pequeña radio transistores, según relató la propia Teresa Parodi la semana pasada, durante el acto en la Cámara de Diputados donde le entregaron el reconocimiento Orden Nacional al Mérito Comuneros, la mayor distinción que otorga la Cámara.
“Por un momento sentí que ese hombre estaba tan identificado con el lugar, era tan parte de él, que humanizaba enormemente ese paisaje y me emocionó hasta las lágrimas, entonces le pregunté, (él se dio cuenta de que yo era correntina por la forma de hablar) entonces le pregunté: ¿usted cómo se llama? y él me dijo, Pedro ¿y usted?, entonces yo le dije Teresa. Nos dimos la mano, me ofreció un mate”, contó la artista.
Aquel día, Teresa Parodi, como toda artista capaz de percibir cada detalle, sintió un vínculo con el canoero a quien describió como un hombre de pueblo tan consustanciado con su maravilloso oficio. Esa anécdota del Festival de Ypacaraí se convirtió en la musa de una canción. El entusiasmo fue tan grande que la correntina no pudo esperar hasta llegar a casa y empezó a componer durante el vuelo de regreso.
“En el avión escribí la canción, la escribí con el corazón y la cabeza y recuerdo que, con melodía y todo, porque cuando llegué a mi casa fui a buscar la guitarra para ver lo que había compuesto, para verla en acordes a la música”, comentó.
PERSONALIDADES PARAGUAYAS CON LAS QUE COMPARTIÓ
Teresa Parodi compartió con Herminio Giménez y con Óscar Cardozo Ocampos, a quien recuerda como un amigo entrañable del alma con el que realizó muchos trabajos musicales, y quien, además, hizo el arreglo musical de Petro Canoero en el primer disco.
También fue amiga del poeta paraguayo Elvio Romero e incluso musicalizó uno de sus poemas. Se llama “Agua Fuerte” y aunque Elvio ya no pudo escucharlo, su familia sí.
LA ESCULTURA DE PEDRO CANOERO
El 27 de marzo, se inauguró en San Bernardino la escultura de Pedro Canoero, con presencia de Teresa Parodi, quien se mostró profundamente conmovida por este homenaje y por el tremendo parecido de este monumento con la última imagen que quedó grabada en su memoria: Pedro despidiéndose desde la canoa.
“Quizás Pedro, que no sé dónde está, que no sé si vive, que nunca supo a lo mejor que yo escribí esa canción para él, fue el motor que hizo que hoy estuviéramos aquí reunidos celebrando nuestra cultura”, opinó Parodi.
La escultura está ubicada en Playa Rotonda de San Bernardino y rinde homenaje al emblemático canoero, símbolo de hospitalidad, sencillez y conexión con la naturaleza, según explicaron desde la Senatur. La obra estuvo a cargo de los escultores Hugo Escobar y José Quevedo.









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